
Acerca de la lectura del capítulo 12 "Administración de objetos de aprendizaje en educación a distancia: experiencia de colaboración institucional", me pareció sumamente interesante conocer la conformación de la Corporación de Universidades para el Desarrollo de Internet (CUDI) en 2002, y que a partir de entonces, se realizan trabajo en conjunto interinstitucional con el espíritu de generar y compartir objetos de aprendizaje (OA).
De entre sus objetivos, a mi me llamó particularmente la atención el de "promover la creación de una red de telecomunicaciones con capacidades avanzadas", a la que líneas adelante se le denominó Internet 2.
También es interesante cómo se ha ido "afinando" el concepto de "Objetos de Aprendizaje" (OA) y cómo poderlos administrar a partir de los componentes pedagógicos y tecnológicos de los mismos. En todo caso, las tecnologías de la información juegan un papel fundamental en la elaboración y recolección de los OA. De ahí también el estudio y la comprensión más profunda que se requiere para que se apliquen como nuevas tecnologías de la educación.
Existe un gran reto a nivel nacional para que las instituciones de educación del país puedan compartir los recursos generados como OA, por medio de un repositorio nacional; para lo cual es necesario contar con la infraestructura acorde, así como tener establecidos los estándares y las plataformas de las instituciones que sean compatibles y lograr la administración de los OA.
En relación al capitulo 13 " Evaluación del aprendizaje: prácticas y usos de los recursos tecnológicos", es indiscutible que toda evaluación relacionada con el aprendizaje genera controversia. Aún cuando se trata de evaluaciones presenciales, existe la desconfianza entre las dos partes (evaluador y evaluado), cuanto más, cuando se trata de la educación a distancia.
El documento de la lectura hace un análisis muy interesante sobre las "siete prácticas de
evaluación del aprendizaje en la educación a distancia", aplicando en todos los casos la misma secuencia: concepto y variantes, virtudes, dificultades y reflexiones sobre el uso de la tecnología.
A lo largo de nuestra maestría, en nuestros cursos en línea hemos "experimentado en carne propia" las siete prácticas señaladas por el autor: exámenes presenciales (durante el examen de admisión), exámenes virtuales, trabajos asignados, foros asincrónicos, medios sincrónicos, autoevaluaciones y coevaluaciones. En lo personal, esta lectura se me hizo muy comprensible, tal vez por estar relacionando el texto con la vivencia personal.
Como sea, es claro que toda evaluación del aprendizaje siempre será perfectible y más aún, las evaluaciones de cursos a distancia, que como hemos visto a lo largo de este curso, tiene sus particularidades y un desarrollo vertiginoso a partir de la actualización de las TIC. Me parece que en la medida en la que la educación a distancia desarrolle el principio de confianza entre sus actores (alumnos y profesores), se estará dando un paso hacia adelante en este valor: la confianza en la sociedad en su conjunto.
Imagen: http://www.geocities.com/webeducando/fotos/saberes.gif
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